Wellington y comienzo por la isla norte

Lasaitasun osoz esnatu eta gosaldu ondoren martxan jarri ginen ferria hartuko genuen lekurantz. Mapan nahiko hurbil zirudien baina azken momentuan googlemaps-en ibilbidea begiratzerakoan bi ordu eta erdi behar genituela ikusi genuen. Ferria hartzeko azken deialdia bi ordu barru baino gutxiago izango zela kontutan hartuta, arazo bat genuen. Planifikazio ona bai. Bi aukera: tiketa galdu eta 230 dolar ordaindu berriz ere, edo raly polit bat egin gure furgoneta super azkarrarekin. Ezagutzen nauzuenok badakizue bigarren aukera probatu genuela, jaja! Hortzak estutu, bolantea gogor eutsi eta aurrera. Gure zorionerako, itxiera ordua baino bost minutu beranduago iritxi ginen soilik, eta sarrera oraindik ere irekita zegoen. Librada polita.

Ferrian hiru ordu eta erdi eman ondoren Wellingtonera iritxi ginen, iparraldeko uharteko hegoaldean. Hasierako egunetan hostel bat hartu genuen asteburua iristear genuela gauean atera eta lasai deskantsatzeko, eta erabaki ona izan zen.

DSC_0049PS

Conocimos a un francés en el hostel que se compró a última hora una entrada para ver el partido de rugby entre los Hurricanes locales y los Crusaders y así acompañarnos, ya que nosotros la habíamos comprado poco antes. Era el primer partido profesional que veíamos y nos lo pasamos en grande. En la última jugada los Hurricanes a punto estuvieron de perder el primer partido de todo el campeonato con lo que casi cogemos complejo de gafes, pero al final todo salió bien. Bonita experiencia que teníamos ganas de vivir.

Solo faltaba celebrarlo, así que fuimos a tomar unas copas en un bar con música en directo donde lo pasamos en grande.

Al día siguiente tocaba el combate de boxeo del siglo. Miramos un bar donde lo televisaban y pasamos la resaca tranquilamente viendo como decepcionó el espectáculo. Demasiada expectación para tan pobre pelea.

Aún pasamos un par de días más en la ciudad. Aprovechamos para ir a un museo donde tenían una exposición sobre los neozelandeses que lucharon (y muchos de ellos fallecieron) en la Segunda Guerra Mundial, y nos encontramos con unas enormes representaciones de los protagonistas tan reales que impresionaban.

DSC_0018PS

DSC_0014PS

DSC_0007PS

Más tarde nos enteramos que en Wellington hay una zona donde trabajan haciendo todo tipo de materiales para películas (Weka Cave), incluidos aquellos muñecos, y no pudimos quedarnos sin visitarlo. Ya en la entrada tienen un pequeño museo con vestuario usado principalmente en la trilogía de El señor de los anillos, y decidimos hacer un tour por los talleres para ver como trabajaban. Estuvo entretenido pero no dejan sacar fotos. Vimos un montón de cosas usadas en películas (de lo más impresionante la armadura de Sauron), como las fabricaban y nos contaron algún que otro chascarrillo, con lo que la visita mereció la pena.

DSC_0027PS

DSC_0034PS

Y para terminar con la ciudad, subimos el cercano monte Victoria desde donde capturar una buena panorámica de la ciudad.

Wellington panorama

Nuestra próxima parada decidimos que fuese el monte Taranaki (un precioso volcán con forma de cono perfecto), situado en la costa oeste. La previsión meteorológica no era buena y además es una de las zonas que peor clima suele tener de todo Nueva Zelanda, así que cuando llegamos nos encontramos con un cielo repleto de nubes y lluvia. La verdad, no se que esperábamos encontrar. Preguntamos en el DOC como estaba la cosa y nos dijeron que daban lluvia para los próximo días y era imposible subir a la cima. Así las cosas, sin siquiera ver el monte vuelta al coche y a replantear la situación.

Una de las cosas que nos quedaba por hacer era ver kiwis (la curiosa ave autóctona que no puede volar). Miramos en www.bookme.com (una página muy recomendada para encontrar ofertas en actividades) y encontramos un sitio de camino a Matamata, donde queríamos ver la famosa Comarca de El señor de los anillos. El sitio fue todo un acierto ya que al ser una ave nocturna les invertían el ciclo con luz artificial para poder verlos despiertos. Además trabajan a favor de su reproducción, lo que nos pareció interesante. El Kiwi es curiosísimo, es impresionante lo territorial que es que incluso atacaba al encargado de darle la comida (ahora te como, ahora de ataco, ahora te como ….) y son mucho más rápidos de lo que cabía imaginar. A parte de los kiwis también tienen un montón de aves y reptiles y disfrutamos con la visita.

DSC_0082PS

DSC_0072PS

DSC_0066PS

El día siguiente fue completo. Nos levantamos temprano y para entonces mi hermano ya me había enviado una foto de una cueva llena de gusanos de luz, que casualmente nos quedaba cerca. Esta es de pago y bastante cara por cierto, pero tenía muy buena pinta y al final nos animamos. La cueva, según nos contaron, es un sitio sagrado para los Maoríes y no te dejan ni sacar fotos. Adentro al principio haces un largo paseo sin mayor interés viendo diferentes formaciones y la parte final, aunque corta, es la que merece la pena. Te meten en un bote y recorres un pequeño lago dentro de la cueva, en el que el techo está repleto de gusanos de luz. El efecto con el agua es espectacular. De los sitios más bonitos que he visto en mi vida. Aún así, apenas tardas cinco minutos para atravesar el lago y salir a la luz por el otro lado.

Cogimos el coche maravillados todavía con el espectáculo de la cueva, y nos dirigimos hacia Matatama. Es un pueblo que Peter Jackson decidió poner en el mapa de turismo de Nueva Zelanda, ya que hasta que el llegara nadie solía visitar esta zona.

DSC_0102PS

DSC_0171PS

De hecho, la Comarca está dentro de una zona privada y cabe pensar que a su dueño le tocó la lotería. Tienen montado un negocio que no veas, los turistas vamos haga frío o llueva, y la entrada cuesta 75 dólares, que se dice pronto. Allá te montan en un autobús y te dejan en la entrada con un guía, el cual te acompaña durante las dos horas de visita. A nosotros nos tocó una chica muy simpática que contaba un montón de chascarrillos, y la verdad es que el lugar nos gustó y resultó muy agradable de recorrer.

DSC_0107PS

DSC_0117PS

Todo está cuidadísimo y además las huertas y demás son de verdad. Mucho trabajo para conservar todo perfectamente. Con la entrada te dan una cerveza que solo hacen allá para tomar en el bar de la película y hay ropa para disfrazarse y hacer el tonto. Una auténtica turistada que, a decir verdad, nos gustó. Que se le va a hacer. Tengo una cuadrilla algo friki, lo se 🙂

DSC_0135PS

DSC_0241PS

DSC_0223PS

DSC_0212PS

DSC_0195PS

 

DSC_0160PS

Un comentario en “Wellington y comienzo por la isla norte”

  1. Jode Ander, te juntas en todos lados con Arda Turan??jejeje.
    Bestalde bakizu mozkor jartzen zarenean ez duzula jartzen aurpegi hori…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s